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Disposición para la Bendición (2da. Parte)

Categories: Estudios de la Palabra

“…El pródigo fue más feliz en la casa cuando retornó arrepentido e hicieron fiesta por él, que el hijo que siempre se mantuvo en la casa. No esperemos a que nos suceda eso…”

El apóstol Pablo decía, “Vosotros sois la corona de mi apostolado”. Le hablaba a las iglesias que ministraba. Eso es como decir: “Me siento bendecido cuando usted es bendecido, más bendecido, porque para recibir esa bendición tuvo disposición para recibirla. Usted se comió la Palabra, no se quedó dormido, no dejó solo al Director de alabanza, estuvo alabando también.

Le comentaba acerca del viaje a Italia que el Señor me permitió realizar.. una hermana en Italia me dijo llorando, Hermano Pastor 6 años he esperado para que viniera este momento. Esa mujer oraba, lloraba, clamaba, estaba buscando y Dios la escuchó. Recuerde que con o sin nosotros, la obra de Dios se cumple, es un privilegio que Dios nos da en Su misericordia. Los hermanos de Bolognia, aunque hay una congregación cristiana, escucharon también de los ministerios y viajaron 2 horas y media para estar en esa reunión, Dios los bendijo porque miró su disposición. ¿Sabe cómo es eso? Como aquel niño sencillo, ingenuo, dependiente, todo lo que hace su padre para él es impactante, lo admira, una frase que dice su padre se le graba, luego la repite inconscientemente tal vez, porque fue influenciado, porque recibió, está atento. Como aquellos pichones esperando el gusano, ni saben si son venenosos. Dicho sea de paso; Hay personas que por la necesidad que tienen, se van a meter a lugares equivocados a buscar de Dios. También hay que tener cuidado de buscar la sana doctrina, el orden, la cobertura.

Dios no te va a bendecir, si no sientes la necesidad, si no vienes dispuesto a recibir. Salmos 27:4. “Una cosa he demandado a Jehová y esta buscaré, que esté en la casa de Jehová todos los días de mi vida para contemplar la hermosura de Jehová”. Dios vio realmente su necesidad. Las bendiciones espirituales son las que trascienden y dejan huella en nuestra vida. Posiblemente alguien dice: Lléname del Espíritu Santo, Señor, quiero ser un adorador, pero cuando es el momento de la alabanza no alaba, cuando es el momento de la adoración no adora, le pide al Señor que lo use y cuando hay necesidades no se encuentra.

Entonces si pedimos bendición, necesitamos disposición. “Esta buscaré”. Entonces hay que buscar, eso nos habla que hay que arriesgar, hay que disponerse, hay que dejar el acomodamiento y hay que lanzarse por la bendición. El típico ejemplo de Jacob. “Le dijo al varón, no te suelto hasta que no me bendigas. No le dijo…”Bendíceme, sino que buscó la bendición, hubo disposición, manifestó su necesidad con ese varón que era una cristofanía. Entonces Jacob recibió la bendición. Dice que luchaba hasta que rayó el alba, amanecieron. ¿Qué hacemos nosotros cuando tenemos una necesidad, una petición?

Estamos retomando cosas fundamentales. Usted, yo y como congregación, tenemos que tener disposición para recibirlas. “Que pueda yo morar en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová”. Su petición no era un empleo, un aumento de sueldo, cosas terrenas, su petición, su anhelo, meta, era un valor eterno. Dios es eterno. Era Dios mismo que estuviera ahí cerca para contemplarlo. Que nunca se le olvide que como prioridad no le llamaron a trabajar, eso es consecuencia. A usted le llamaron para estar con Dios, para ser la María, a los pies de Jesús, escuchando de El. Como Juan recostaba su cabeza en el pecho del Señor, esa es la prioridad. Para ser discípulo de El. Pero mire, a consecuencia del amor, la intimidad, comunión, disfrute de la presencia de Dios, va a venir una gratitud mayor, un anhelo más grande. El servicio es una consecuencia de la intimidad con Dios, el servicio con gratitud. Porque se puede servir sin comunión y servir sin comunión, sin la bendición de estar en la presencia de Dios, es peligroso, trae carga. Inquirir en Su templo, “inquirir” en Hebreo es “buscar, preguntar, registrar, hacer, inspeccionar, examinar cuidadosamente. La meta del salmista era estar en la casa de Jehová todos los días de su vida. En otras palabras, quería buscar, examinar, indagar, buscar cuidadosamente en el templo de Jehová para no dejar caer ninguna de las bendiciones. Le invito cada vez que venga al templo, a que venga a inquirir en Dios. No se pierda ningún momento de disfrutar la bendición de estar en Su presencia.

El factor común, la necesidad. Mateo 9:27-29. “Y pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: Ten misericordia de nosotros, Hijo de David. Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dice. ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dicen: Sí, Señor. “Entonces tocó los ojos de ellos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho”. Pregunto, ¿recuerda que la Biblia dice que sin fe es imposible agradar a Dios? También dice que “El que se acerca a Dios, es necesario que crea que le hay y que es galardonador de los que le buscan”. Heb. 11:6 También dice que todo lo que no proviene de fe, es pecado. A veces nos quedamos sin bendición, por no tener fe. Jesús les dijo, “Conforme su fe les sea hecho”. Algunas veces pedimos del diente al labio, le estamos hablando a Dios y pensando en otras cosas. Esas oraciones no las escucha, ahí no hay fe en El.

Volviendo al viaje a Italia, tuvimos la primera ministración, y platicando con los hermanos, tenían curiosidad de que es lo que ocurre en Guatemala, algo habían escuchado. Me impactó algo, una mujer latina, la única que estaba ahí, tenía 6 años de vivir en Italia, es guatemalteca cristiana, fue la intérprete cuando llegamos a la primera reunión. Yo les comentaba acerca del florecimiento de congregaciones en la Ciudad de Guatemala, aparte de eso, hay sin número en el país. En cambio en esa localidad no había una congregación, sino a 2 horas y media. Y a veces se dormían porque era prohibido que hiciera ruido el aletear de las moscas, pero por lo menos era una iglesia de Cristo.

Nosotros en Guatemala tenemos la libertad de glorificar, de danzar, de aplaudir, de gozarnos. Tenemos que valorarlo, apreciarlo. En Guatemala para la gloria de Dios, usted camina unas cuadras hacia cualquier punto cardinal de donde se encuentre, no pasan dos cuadras y encuentra una congregación cristiana. Si va ahí, en cinco o seis cuadras, encuentra una congregación de la religión tradicional. Pero no encuentra iglesias cristianas donde se predique el mensaje. Es cuando pensamos en lo grande que es la misericordia de Dios. Una tarde cuando estábamos ministrando, cayó la presencia de Dios. Hubiera visto a esas personas con abrigos elegantes, postradas por el poder de Dios, lloraban se gozaban, era un refrigerio. Mire qué gracia la de Dios. Uno llega a valorar más toda la bendición que tenemos en nuestro medio, cuando estamos lejos de la bendición o cuando la perdemos. Ese era un lugar pequeño, los hermanos nunca habían danzado, comenzamos con una guitarra a ministrar a Señor, los que íbamos comenzaron a danzar y contagiaron a los demás y empezaron a danzar también. Después les explicamos qué es la danza. Después llegó la doctrina, empezamos por el ejemplo.

Aproveche lo que tiene. El pródigo fue más feliz en la casa cuando retornó arrepentido e hicieron fiesta por él, que el hijo que siempre se mantuvo en la casa. Hay algunos que Dios los está trayendo a su iglesia con lazos de amor, de misericordia. Hay algunos hermanos que están recién llegando a los pies de Cristo y a esta congregación, que están recibiendo mucha bendición. El domingo el Señor bautizó como a seis de ellos. Somos un pueblo dichoso. Cuando digo pueblo, me refiero a Guatemala. Tenemos la bendición de contar con tantas congregaciones, ministros, libertad. Allá en Italia, no se puede hacer una campaña evangelística, la televisión cristiana se mira solo por cable. Aquí tenemos como diez emisoras de radio cristianas durante 24 horas. Adicional a esto, muchas veces vamos tener que sacrificarnos para poder ir a bendecir, a veces vamos a tener que despojarnos para poder ir a hacer la obra, hacer el trabajo del Señor. Lo importante es la disposición para la bendición.

Dr. Fernel Monroy

Author: ottonio@icloud.com

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