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La Presencia de Dios

Categories: Estudios de la Palabra

No la podemos describir porque no la miramos, pero la percibimos. Sin lugar a dudas, el ser humano la perdió desde el Huerto del Edén, tenía la dicha de tener contacto con la misma presencia de Dios. Adán hablaba con Dios, era una relación muy estrecha. Lamentablemente pecó. Pero en el ser humano quedó como una inquietud de volver a disfrutar de lo sobrenatural. De ahí viene el ocultismo, la hechicería, las cartas, la guija, para tener acceso a lo sobrenatural. Una buena noticia para usted que conoce al Señor Jesucristo, es que ya no tiene que buscar en la brujería, el ocultismo, sino que tiene la presencia de Dios dentro de usted mismo, porque Él habita en los que le han creído, han confiado en Él. El arca del pacto representa la presencia de Dios, no era la presencia de Dios, pero ahí se manifestaba. Dios le dijo a Moisés y al sumo sacerdote, que se encontraría con él en el arca, en el lugar santísimo y ahí cara a cara, le declararía lo que debía decirle al pueblo. Cuando estamos disfrutando de la manifestación de la presencia de Dios, Él habla. El único lugar donde Dios hablaba, no era en el atrio, ni en el lugar santo, sino en el lugar santísimo. El arca del pacto para los israelitas en tiempos antiguos, fue motivo de victoria para ellos. En Josué 3:15-17, dice la Biblia que Israel tenía que cruzar el Río Jordán, el cual estaba desbordado y no podían pasar, por lo cual enviaron a los sacerdotes que transportaban el arca, vino la instrucción del líder y dijo que los sacerdotes pasaran en medio del río. Cuando comenzaron a pasar en medio del río, las aguas se detuvieron, quedó camino accesible para los israelitas. “Si tiene el arca del pacto en su vida, no habrá Jordán por profundo que sea, que usted no atraviese”. La presencia de Dios marca la diferencia, lo que le da sabor a todo. Qué triste cambiar la Gloria de Dios por otras cosas.

Hay personas que están saboreando algo simple, son los que entraron por la puerta, conocieron a Cristo y se conformaron solo con ser cristianos. Pero cuando usted disfruta algo mejor, ya no se conforma con lo simple. El que ha disfrutado de la manifestación de la presencia de Dios, ya no se conforma con ser un religioso, un rutinario, quiere más, ha saboreado lo mejor.

En Josué 6, está la historia en la que los israelitas tomaron Jericó. Gritaron al sonar de las bocinas de los cuernos de carnero, a la orden de Josué y hubo bendición. Cuando examinamos cuál fue el éxito de que las murallas se desplomaran, nos damos cuenta que fue debido a la obediencia y creerle a Dios. Dios tiene, estrategias raras, pero son las más poderosas para destrucción de fortalezas. La razón de ser para tomar Jericó, para tomar ciudades, para tomar ambientes, es la presencia de Dios.

Números 10:33. Así partieron del monte de Jehová camino de tres días; y el arca del pacto de Jehová iba delante de ellos durante tres días de camino, buscando para ellos un lugar de reposo. La Biblia dice que andemos por fe y no por vista. Cuando usted viene cargado, fatigado de afuera, y de repente Dios manifiesta su presencia, y comienza a sentir paz, reposo, luego levanta sus manos, está quebrantado. El salmista decía, en tu presencia hay plenitud de gozo. David, antes de llegar al trono, disfrutaba de la presencia de Dios, era un adorador. El nombre David significa Amado. Una característica que debe tener el que adora a Dios y que anhela disfrutar de Dios, es que ame a Dios.

1ª Crónicas 6:31. ¿De qué hubiese servido que David instaurara músicos y cantores, si no hubiese encontrado un lugar de reposo para el arca? De qué nos sirve si no amamos al Señor, si no le buscamos un lugar de reposo. Decía un varón en las Escrituras, que no daría sueño a sus párpados, hasta que no encontrara un lugar de reposo para el Dios de Jacob. Es decir, tener un momento de intimidad, de comunión con Él y de ahí, se va a desprender el resto, levantar nuestras manos, cantar.

En nuestro culto, la presencia de Dios es lo más atractivo. Versículo 49. David tenía lo más importante del tabernáculo: el arca. Eso representa a la persona o conglomerado que no tienen arca, pero tienen culto, son como religiosos. Hay lugares donde tratan de suplir y llenar el vacío que dejó el arca, pero nada ni nadie podrá suplirla. Si no está el arca del pacto, habrá un gran vacío. Las personas que no han tenido un impacto con la presencia de Dios, se aburren. Parecen supervisores de la alabanza. Pero cuando la presencia de Dios los toque, van a ser los primeros en estar postrados, adorando al Señor.

En 1ª Crónicas 13, David en su emoción y anhelo de llevar el arca, descuidó un detalle importante, no lo hizo conforme a la ordenanza de la Palabra, porque debía ser transportada sobre los hombros de los sacerdotes, no sobre un carro nuevo. Hubo muerte en el primer desfile. Después lo hizo como Dios lo mandó, y comenzó a recibir bendición y respaldo de Dios. Esto quiere decir que no siempre las buenas intenciones nos llevan a nuestro destino final. Debemos atender lo que dice la Palabra de Dios y no solamente lo que dicen nuestras buenas intenciones.

En la presencia de Dios queremos atraerlo, que Él se complazca de nosotros, pero algunas veces nuestra vida dice lo contrario a lo que dicen nuestras palabras. ¿Por qué el Señor no se manifiesta? Una cosa es tener la presencia y otra, es la manifestación de esa presencia. Algunas personas se conforman con saber que son templo del Espíritu Santo, pero nunca disfrutan de la manifestación de la presencia de Dios, eso es lo que le da sabor a nuestra vida. Siempre fue el sello de aprobación en lo que hacían Sus siervos. La manifestación de la presencia de Dios, es como si Dios dijera, Estoy complacido, estoy agradado, aquí está mi presencia, lo sello.

Cuando concluyeron el tabernáculo de Moisés, Moisés ya tenia todo en orden, estaban los sacerdotes de turno, esperando servir, oficiar en el tabernáculo. Cuando la gloria de Dios llenó el tabernáculo, perdieron los turnos.

Dios instruyó a Salomón para que le levantara un templo y era tan glorioso que parte del piso era recubierto de oro. Pero ese lugar nunca llegó a ser especial, sino hasta que la presencia de Dios se manifestó ahí con Su gloria. Si no ha disfrutado de esa manifestación ola perdió, ha dejado de disfrutar lo mejor del culto.

Isaías 57:15 Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.

¿Por qué los pobres en espíritu? Porque un pobre siempre es un dependiente, un necesitado, humilde, aunque esté llenó va a necesitar más de Dios, va a querer más de Él, va a anhelar estar cerca de Él, aunque haya recibido una bendición ayer, quiere otra hoy y mañana también.

Isaías 66:2. Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová: Mas a aquel miraré que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra. Si quiere que Dios lo mire, que lo tome en cuenta, que se manifieste, nunca llegue con una actitud egocéntrica, conformista, llegue con una actitud necesitada.

Dr. Fernel Monroy

Author: ottonio@icloud.com

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