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Esta inspiración nació en 1989 en el occidente de Guatemala, durante los 2 años que viví en el campo misionero. Estudiaba acerca de la vida de David, la forma en que este exponente de la adoración al Señor alababa y adoraba. Me di cuenta de muchas cosas que él vivió: anonimato, destierro, persecución y precisamente menosprecio. Él era el menor de sus hermanos y cuando el profeta Samuel llegó a Belén a ungir a uno de los hijos de Isaí, ni siquiera el mismo padre lo había tomado en cuenta pero el profeta mandó a que lo llamaran. De alguna manera me identifiqué con la vida de este personaje, debido a que en mi vida personal me tocó vivir etapas de anonimato, menosprecio y humillación. Entendí que el camino a la exaltación es la humillación. Antes de que el Señor nos lleve a un lugar de eminencia, Él nos pasa por un aprendizaje en lo secreto y en lo oculto.

Al estudiar las palabras hebreas que se traducen como danza encontré por lo menos 6. Entre ellas karar, que quiere decir dar vueltas girando sobre sí como en un remolino. Este hallazgo tuvo mucho impacto en mí, porque ésta palabra se utiliza en el relato de 1 Crónicas 13 y 2 Samuel 6 cuando David va en el desfile hacia Jerusalén.

La Biblia dice que David saltaba y danzaba con todas sus fuerzas. En este pasaje la palabra que se utiliza para danzar es la palabra en hebreo karar. Es decir que David remolineó, danzó girando sobre sí como un remolino. Allí nace la palabra remolineando.

Se que este canto ha sido controversial, pero ha sido una experiencia preciosa en la que Dios me ha permitido conocer muchos testimonios. Para la gloria del Señor, hay 11 versiones de remolineando y he recibido muchos testimonios de todas partes del mundo en donde Dios ha llevado restauración de alabanza e incluso sanidades y maravillas a través de este canto.

Cuando el Señor inspiró este canto, estaba en una pizzería en Guatemala junto a un misionero amigo compartiendo las verdades que había encontrado en la palabra y comencé a contarle que teníamos que remolinear porque David lo hizo y comencé a tararear el estribillo remolineando celebraré a Jehová remolineandome haré más vil por causa de Jehová. Me paré y a medida que me aproximaba a la puerta, comencé a girar sobre mí, cantando remolineando. Fue una experiencia inolvidable. El escenario fue vivir 2 años en el campo misionero donde el Señor permitió que entendiera que el camino a la exaltación es la humillación y no hay otra ruta.

Este canto es el fluir de gratitud de aquellos que reconocemos que hemos sido sacados del anonimato por gracia del Señor Jesucristo y ahora que estamos en lugares honrosos sirviendo a Dios, no podemos más que remolinear girando sobre nosotros mismos, sabiendo que es por Su Gracia.

En 2 Samuel 6:21 dice: Entonces David respondió a Mical: Fue delante de Jehová, quien me eligió en preferencia a tu padre y a toda tu casa, para constituirme por príncipe sobre el pueblo de Jehová, sobre Israel. Por tanto danzaré delante de Jehová. Y aún me haré más vil que esta vez, y seré bajo a tus ojos; pero seré honrado delante de las criadas de quienes has hablado. La palabra vil no significa necesariamente que tengamos que volver al pecado, sino, según la intención de David en este pasaje, es ante los ojos de las miradas de los Mical modernos que critican y señalan. Es como decir: Mical, si esta vez te ofendió la expresión delante del Señor, espera la próxima, porque aún me haré más vil delante del Señor.

No es de ninguna manera retroceder al pecado y volver a hacer lo malo, sino en la expresión de gratitud al Señor, iba a ser repugnante ante los ojos de otros, pero un espectáculo agradable delante de Aquel que lo había sacado del anonimato.

Por causa de El, yo me haré más vil… Bendiciones.